¿Qué es la obsolescencia programada?

Obsolescencia programda

¿Qué es la obsolescencia programada?

A comparación de 30 años atrás, los electrodomésticos y aparatos electrónicos tienen un tiempo de vida útil menor que se ha visto reducido por la presencia de la obsolescencia programada. Y ¿qué es la obsolescencia programada? Justamente, se trata de la reducción de la vida útil de un producto con el fin que tengan un tiempo de durabilidad determinado por el fabricante. La razón principal de dicha acción es promover la recompra de productos, ya que al estropearse el anterior, el consumidor se ve obligado a adquirir uno nuevo. Podría decirse que la obsolescencia programada asegura la demanda de productos con la cual las empresas obtendrán más ingresos.

Tipos de Obsolescencia programada

  1. Obsolescencia por funcionalidad: Ocurre cuando un producto es posible de ser reemplazado por otro con mejores funciones o atributos.
  2. Obsolescencia por tecnología: Se trata limitar el uso de la tecnología como por ejemplo a través de las continuas actualizaciones  requeridas del sistema operativo de un móvil, donde  al tener un límite puede volverse incompatible en el uso de determinados sistemas o aplicaciones.
  3. Obsolescencia por deseo: Se da cuando el producto puede continuar funcionando correctamente, pero aparecen nuevas versiones del mismo mejoradas o más atractivas, y por el deseo de tener algo nuevo y que este de moda, el consumidor decide sustituir el producto actual.

Ejemplos de Obsolescencia Programada

El término de obsolescencia programada se puede aplicar a distintos tipos de productos y no solo a los relacionados con tecnología. Para explicar mejor pondremos algunos ejemplos:

  1. Bombillas de luz con un tiempo de vida definido y que llegado el momento se queman y deben ser cambiadas.
  2. Fast fashion fomenta la producción  acelerada de ropa de moda pero con materiales de baja calidad, por lo cual tienen una baja durabilidad.
  3. Computadoras que en un momento se vuelven incompatibles con programas, navegadores o actualizaciones del sistema.
  4. Baterías de móviles tienen una durabilidad limitada de aproximadamente 2 años y no se pueden cambiar fácilmente al estar incrustadas en los equipos.

Ventajas y desventajas de la obsolescencia programada

Desde un punto de vista económico podría decirse que la obsolescencia programada fomenta el desarrollo de la economía, ya que incentiva a la compra, el flujo de dinero y al mismo tiempo genera trabajo a los fabricantes de los nuevos productos. Además incentiva a la sociedad a mantenerse actualizada y a la vanguardia con las últimas tendencias e innovaciones.

Por otro lado, las desventajas de la obsolescencia programada son muy notables. Si bien la obsolescencia programada genera un aumento en el consumo, a su vez, produce un alto nivel de contaminación ambiental.

En el caso de los aparatos electrónicos, incrementa la existencia de E-waste, es decir, de todo tipo de equipos electrónicos que cuando dejan de funcionar se vuelven inservibles y son desechados. El problema con el E-waste es que produce una gran cantidad de sustancias peligrosas que contiene, elementos como el fósforo, mercurio, plomo, cadmio, arsénico y otros productos químicos que emiten gases que aumentan el efecto invernadero.

En cuanto a las prendas de vestir, una de las industrias más contaminantes, el concepto de “fast fashion” solo empeora la situación. Según un estudio, publicado por la Unión Europea y la ONU en 2020, la industria textil es una de las principales responsables del desperdicio de agua en el mundo. Además, se sabe que la producción de tejidos para producir prendas de vestir genera el 20% de la contaminación de agua potable a nivel mundial.

A pesar  de observarse algunas ventajas de la obsolescencia programada desde un punto de vista económico, las desventajas tienen un peso importante para la sociedad y para el mundo por los grandes daños que genera al medio ambiente al incrementar el calentamiento global.

¿Es legal la obsolescencia programada?

Según el Real Decreto 110/2015 sobre aparatos eléctricos y electrónicos en España, se establecen lineamientos para que los fabricantes puedan diseñar aparatos más eficientes y menos contaminantes, sin embargo, no se penaliza expresamente la obsolescencia programada.

Soluciones a la obsolescencia programada

Según la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, se establece como derecho del consumidor que “la información correcta sobre los diferentes bienes o servicios y la educación y divulgación para facilitar el conocimiento sobre su adecuado uso, consumo o disfrute”. Es decir, el consumidor deberá contar con la información previa necesaria sobre las condiciones del producto para tomar la decisión de adquirirlo o no. Sin embargo, ello no es suficiente para contrarrestar el efecto que pueda tener la obsolescencia programada.  Por ello, aparecen iniciativas que promueven la sostenibilidad y la economía circular como el “derecho a reparar”. Una ley aprobada por el Parlamento Europeo en noviembre de 2020, que obliga a los fabricantes de electrodomésticos y electrónica a garantizar que sus productos puedan repararse durante al menos un periodo de diez años y proporcionar las piezas necesarias para ello.

En este sentido, ante un sistema de consumo basado en compra-usa-tira-compra, la economía circular parece ser una gran solución. Permite una mejor gestión de los recursos, al reciclar y reutilizar productos que podrían ser considerados desechos y con ello contribuir a la reducción de residuos. Además, desde un punto de vista económico fomenta la aparición de nuevos actores, como los gestores de residuos y los reparadores, potenciando la economía local.

Para ser parte de la economía circular puedes empezar en casa, reciclando e intentando adquirir productos de segunda mano, reacondicionados o intentar reparar lo que se te estropee, en vez de optar por productos nuevos. Por suerte, hoy en día existen formas muy fáciles para aplicar la economía circular como a través de las suscripciones que promueven el reciclaje o reutilización de productos. Además las suscripciones incentivan el pago por uso, mas que el pago por la propiedad, lo que contribuye a evitar la sobreproducción y el sobreconsumo.

Teniendo en cuenta las consecuencias de la obsolescencia programada y la posibilidad de soluciones para contrarrestar su efecto, depende de cada uno de nosotros en ser responsables en nuestro consumo y la gestión correcta de nuestros residuos.

Otros artículos …

Open chat
Contacto